La Historia de Guanacevi

La Historia de Guanaceví

"Durango - el sueño de los españoles - se encuentra en el corazón de la Sierra Madre. Su hermoso clima, los antiguos bosques de sus tierras, las nobles planicies y sobre todo su magnífica riqueza en oro, plata y cobre - junto con la abundancia de sus aguas - hacen del lugar una verdadera utopía.

Ese sueño español no era el de la eterna juventud y belleza, sino que formó las bases bajo las que los pioneros más intrépidos y temerarios se propusieron conquistar la riqueza de tierras nuevas y desconocidas, dando así nuevos tesoros e ímpetu al Viejo Mundo, entonces en el cenit de su gloria."
(Las Minas de México, J.R. Southworth, 1905)


Explotación de plata
a la antigua.
 
La explotación minera en Guanaceví por parte de los españoles se remonta por lo menos hasta 1535, y ya en 1616 el sacerdote Jesuita Francisco J. Clavijero declaró que el distrito de Guanaceví era famoso por sus minerales. En su obra acerca de la Nueva España al principio de los años 1700, Alexander von Humboldt describió a la región como "un área rica en minerales" en la Sierra Madre Occidental. Algunas de las minas más famosas que explotaron los españoles se encuentran las de Santa Cruz, Garibaldi, Sirena, Capuzaya, San Rafael y Fanny, Soto, Nueva Australia, Desengaño, Barradon, San Jose, Arianeña, Chamole, Mexicana, Predilecta, y Paleros.

En los años 1800, varias compañías inglesas y estadounidenses trabajaron en Guanaceví, incluidas Restauradora Company en Arianena, Barradan y Cabras Company en Barradan, Guanaceví Mining Company en Hacienda Wilson, F.H. Husted en Anita, la United México Company en Paleros, y la empresa Mexican Consolidated Mining and Smelting Company en las minas El Soto, Nuevo Porvenir y Nueva Australia en la región de San Pedro. En su momento de mayor auge a fines de los años 1800, hasta 50 minas pequeñas alimentaban varios molinos locales. En 1844 se construyó en Guanaceví una pequeña casa de moneda; sin embargo, a principios de los años 1900 muchas de las minas habían cerrado.
 
 
Minero mexicano
subiendo una escalera

"El distrito de Guanaceví, en Durango, es muy rico, y muchos de los capitalistas neoyorquinos tienen enormes intereses en las minas de la región. Considerando la gran cantidad de propiedades que en algún momento fueron famosas, hay relativamente pocas en operación. El cese de operaciones se ha debido a varias causas, mas no a la falta de minerales.

En algunos casos se ha debido a la falta de fondos para la compra de maquinaria, también cuando se ha encontrado agua en grandes cantidades. Los elevados cargos por transporte y fundición son otra de las causas, y una más es la falta de instalaciones locales para tratamiento de los minerales y que solo están disponibles para la molienda. Algunos críticos locales atribuyen los fracasos a los malos manejos administrativos. Muchos de los molinos estaban bien construidos, pero en la mayoría de los casos se hicieron apresuradamente, y sin una idea adecuada de los metales que habían de tratarse."
(cita obtenida de Las Minas de México, J.R. Southworth, 1905).

Al igual que la mayoría de los distritos mineros en México, Guanaceví cerró tras la Revolución Mexicana de Francisco I. Madero, Emiliano Zapata y Francisco (Pancho) Villa en 1910-1912. Más adelante, en la década de los años 1920, Industrias Peñoles adquirió las minas de Santa Cruz y Garibaldi desarrollando el pozo de 300 m de profundidad, además de varios kilómetros de entramado de trabajo subterráneo, aunque generó poca producción. La Guanaceví Mining Company siguió funcionando en el área hasta su clausura en 1942. En los años siguientes hubo actividades mineras esporádicas en el distrito, hasta que los grandes aumentos en el precio de la plata en 1980 renovaron el interés en la zona.

En 1970, la Comisión de Fomento Minero del gobierno mexicano construyó en Guanaceví una planta de flotación de 250 tpd a fin de facilitar la producción en algunas de las minas menores de la región. A principios de los años 1980 la capacidad de la planta se expandió a 600 tpd, para luego venderse a Metalurgica Guanaceví en 1991. La empresa reconstituyó la planta y completó un circuito de lixiviación adicional de 600 tpd. En 1992, Minera Santa Cruz y Garibaldi empezó a producir pequeñas cantidades de mineral de alta ley proveniente de las minas Santa Cruz y Garibaldi bajo un acuerdo de arrendamiento con Industrias Peñoles.

El distrito de Guanaceví era reconocido por la alta ley de su plata. Los archivos oficiales revelan que la producción histórica total de Guanaceví es de un valor de casi 500 millones de pesos, lo que representa casi 500 millones de onzas de plata y equivalentes. Ello colocaría a Guanaceví dentro de los cinmco distritos productores de plata más importantes de México, con base en su producción anterior.